lunes, 3 de marzo de 2014

DUDAS EXISTENCIALES


- Oh!, cuan oscuro está todo esto...
¿Dónde estoy?, esto no es la city, no...




- "El encanto de la rusticidad", querida.




- Pues no sé, más que encanto me parece espanto... brrr;
y tengo frío!, y un poco de miedo...(como se me caiga encima uno de estos libros me rompe el cuello).



- Qué delicadita eres!, 
ya te puedes ir acostumbrando, porque a la noche todavía hace más frío.





- No os podéis callar?, 
suena Mozart!, ah, qué delicia, podremos bailar... y hay espejos!, será como estar en un salón de baile... 






- Pero si no eres más que un charm,
querida ingenua, 
sólo un charm para lucir con el bolso (en cuanto cambie el tiempo, claro).



- Pronto estaremos viendo mundo colgadas de un bolso!!!, qué nervios, qué ilusión.



-Ya puedes ir peinándote porque llevas unos pelos..                       
Diosss, que seriedad se percibe...



- "El encanto de la rusticidad" querida,

ese encanto tan de esta casa.

- Y aquí dices que se puede bailar?, porque entre tanto libro...
congoja, lo que me entra es congoja.





- Desencanto querida, que cuando te veas en el espejo esos pelos...



- AGGgGggGg!!!!!!, my goodness!, pero qué nos ha pasado?!, ¿no hay una plancha por aquí?, pero qué pelos.
Cómo voy a ir así a la capital!, si parezco una cocinera de la campiña!, oh my goodness.




- "El encanto de la rusticidad" querida, ya te lo he dicho.






- Me está entrando una congoja... me quedaré sola de nuevo, snif snif.
No iré a ver mundo porque ésta, con el campo ya tiene bastante, buuuaaaa


Sshhh... y ya con el Adagio... lágrimas cayendo por mis mejillas, 


- Pero mira que estilazo, si reposas sobre petit point, ¿qué más quieres?. Aquí si que estarás bien, ya verás, vendrán nuevas y efímeras compañeras y yo mientras tanto te preparo un bizcocho, que aquí lo que abunda es el tema meriendas.

Hasta más compatir!.

Si te ha gustado la entrada por favor, compártela.